Hablamos con Ricardo Domínguez, Director Gerente de la Fundación Patrimonio Comunal Olivarero

Ricardo Domínguez García-Baquero Director Gerente de la Fundación Patrimonio Comunal Olivarero


Ricardo Domínguez García-Baquero Director Gerente de la Fundación Patrimonio Comunal Olivarero:

 

Decía Asimov que el factor dominante de la sociedad actual es el cambio, el cambio continuo, el cambio inevitable. Y ante momentos así no podemos quedarnos impasibles viendo que ocurre en nuestro entorno, sino influir en nuestro sistema y ser parte de ese cambio.

El sector agrario en general, el olivar y oleícola en particular, no son, o no pueden ser, ajenos a la realidad actual. Cuando el planeta se globaliza, cuando los mercados no tienen barreras estamos obligados, a pesar de muchas amenazas, a ser más competitivos y eficientes.

Y el sector agrario español con producciones de calidad, que siempre ha sido valiente y luchador contra las inclemencias de los mercados, las climatológicas o de las decisiones de terceros ha de demostrar que liderará el cambio en un mundo rural que le necesita para seguir subsistiendo.

El liderazgo que pasa por las personas necesita de estructuras empresariales, incluidos los propios productores, bien organizadas y profesionalizadas y que optimizando sus costes sean mucho más rentables en sus beneficios.

En mi opinión destacaría en estos momentos tres aspectos claves para nuestro sector en el que creo que hay poner especial énfasis.

Por un lado, la digitalización del sector, de la que afortunadamente en los últimos tiempos vemos que se hace realidad, de la mano administraciones y sector privado nos van poniendo a disposición herramientas, datos y sensores que debemos de utilizar para una mejor toma de decisiones en nuestras explotaciones, almazaras y en el conjunto de procesos hasta la comercialización.

Por otro lado, la logística de nuestras producciones, considero que aún existe un importante recorrido para optimizar nuestros costes en el transporte y comercialización de estas. Son necesarias infraestructuras, herramientas digitales y organización, en muchos casos colectiva, así como alianzas con operadores logísticos terrestres o marítimos con el fin de esa optimización económica, y contribuyendo además a una reducción del impacto medioambiental.

Por último, el sector más que nunca ha de trabajar unido, organizado y estructurado, con la licita competencia del mercado, pero con la finalidad, entre otras, de ser un sector fuerte, de ser un verdadero líder a nivel mundial puesto que tiene la madera para serlo.




En toda esta visión es desde donde la Fundación PCO, y dentro de sus muchos fines, queremos acompañarles en los próximos tiempos convencidos de la gran potencialidad de nuestro sector.